ARTICULOS DEL   Nº 10 DE LA REVISTA FLAUTA Y MUSICA
Todos los artículos tienen el Copyright del autor
QUEDA PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL DE DICHOS TEXTOS
  

Si está interesado/a en recibir nuestra revista diríjase a nosotros
flautaandalucia@hotmail.com


 EL JAZZ. Por Manuel Ruiz Carrillo

pág. 2
Aunque no escasean los libros sobre el jazz muy pocos han intentado tratar la música en sí en términos que vayan más allá de lo meramente descriptivo o impresionista. La mayor parte de esos libros se han concentrado en el elemento de leyenda del jazz y con el correr de los años se ha acumulado un material que constituye poco más que una amalgama de crítica aficionada con buenas intenciones. El hecho de que se haya confundido esto, con ciencia y análisis serio, es atribuible no sólo al origen humilde y socialmente "inaceptable" del jazz, sino  también a la noción muy generalizada de que una música improvisada por músicos autodidactas y a menudo musicalmente ignorantes no merecía una auténtica investigación musicológica.

El primer libro que se acercó considerablemente a los materiales y la gramática del jazz fue, Jazz: Hot and Hybryd (1946), de Winthrop Sargeant. Los patrones que fijara Sargeant no volvieron a darse hasta diez años más tarde cuando el escritor y compositor francés André Hodeir publicó su libro, Jazz: Its Evolution and Essence, en el cual se volvieron a apretar los tornillos analíticos aprovechándose plenamente la perspectiva posible gracias a las innovaciones de Charlie Parker y del movimiento del jazz moderno en su integridad.
La explicación oral y los ejemplos musicales impresos no sirven como sustituto de la música en sí. Si esto se aplica a las historias de la música "clásica", es aún más cierto en lo referente al jazz, música básicamente improvisada que desafía a la notación y en la cual resulta imposible recurrir a la partitura escrita, cosa que (aunque hubiera partituras) no tendría sentido. Así como nos interesa fundamentalmente la "Heróica" de Beethoven, sólo de manera secundaria la ejecución que alguien pueda hacer de la misma, en el jazz esta relación se invierte.
Hoy día, gracias a los medios audiovisuales no es difícil documentarse sobre el tema de la música de jazz y sus distintos estilos, pero sí es algo más complicado tener información de un análisis armónico, rítmico, melódico, formal, tímbrico etc., sin olvidar la improvisación, parte imprescindible de esta música.
EL RITMO
Dado que el ritmo y la inflexión son los elementos que con mayor claridad diferencian al jazz del resto de la música occidental, resulta especialmente revelador su estudio en relación con sus antecedentes africanos.
En el sentido más amplio "swing" significa un pulso firme regular. Si con esto se completara la definición, la mayoría de la música "clásica" podría decirse que tiene "swing". Al analizar el elemento "swing" en el jazz vemos que existen dos características que por lo general no se dan en la música clásica:
1) un modo específico de acentuación e inflexión el cual se canta o ejecutan los sonidos.
2) una continuidad (o direccionalidad que impulsa hacia adelante) que une entre sí los sonidos individuales, en definitiva el "swing" es en música una fuerza que mantiene el perfecto equilibrio entre las relaciones horizontales y verticales de los sonidos musicales.
En la ejecución de la música clásica, por ejemplo, existe una jerarquía de relaciones elementales en la cual la altura es considerada más importante que el ritmo. Un músico "clásico" puede y a veces debe ejecutar una serie de sonidos teniendo en cuenta únicamente la exactitud vertical, sin prestar especial atención a su fluir propulsivo, sin preocuparse por las exigencias horizontales del pasaje.
Para el músico de jazz la altura no se puede concebir sin un impulso rítmico de importancia por lo menos igual al de aquélla. El ritmo forma parte de la expresión musical del mismo modo que la altura o el timbre.
Al hablar de la "democratización" de los valores rítmicos, quiero sencillamente decir que en el jazz los llamados tiempos débiles no se ejecutan con énfasis menor, tal y como sucede en la música "clásica". Por el contrario, se los lleva al nivel de los tiempos fuertes y muchas veces se les da un énfasis que va más allá del correspondiente a los tiempos fuertes. Esta toma de conciencia del ataque y la sonoridad hace que el ejecutante de instrumentos de  viento de jazz ataque casi todos los sonidos, aun en las escalas más rápidas y cuando el efecto pueda parecer de notas ligadas. No es por mera casualidad que cuando los músicos de jazz imitan con la voz su ejecución instrumental, utilizan sílabas cuya consonante inicial es fuerte y elástica por ejemplo, djah bah bah dah bah. En un caso similar, el músico "clásico" hubiera utilizado las sílabas du y di pronunciadas con una d mucho más suave y con vocales menos sonoras.
__________________________________________________________________

ANIVERSARIOS (PÁG. 4)
Por Redacción

HACE 200 AÑOS (1800)
Nacen

PROSPER AMTMANN. Flautista y compositor de música para flauta. Cocertista activo entre 1830 y 1845, pues en esos años dio numerosos conciertos por países de Europa Central (Viena, 1836, Munich, 1839, etc.). Entre sus composiciones caben destacar: Gran dúo concertante y caprichoso para dos flautas. op. 1, Viena, Editor: Diabelli; Marcha Nacional Húngara para flauta y piano, op. 2, Viena, Editor: Haslinger; Aire variado para flauta y piano, op. 3, Viena, Editor: Mechetti; Tres grandes dúos para dosflautas, Milán, Editor: Ricordi; Doce Alemandas para flauta y piano, op. 8, Viena, Editor: Diabelli; Introducción y Variaciones brillantes para flauta y piano, op. 9, Viena, Editor: Haslinger; 7 Ejercicios en todos los tonos mayores y menores para flauta sola, op. 10, Viena, Editor: Haslinger.

BECQUIE, J.M., Estudió en el Conservatorio de París con Guillou y Tulou, obteniendo en 1822 el primer premio de flauta. Fue primer flauta de la Opéra Comique de Paris en 1821. Escribió Grand Fantaisie et Variations para flauta y orquesta además de otras fantasías y rondós, publicadas en París y editadas por Ph. Frère y A. Petit. Su hermano Jean Marie fue violinista, alumno de R. Kreutzer, que tocó en la orquesta de Jullien en 1838 durante su gira por Inglaterra.

ALOYSIUS BEERHALTER. En 1819 fue nombrado flautista de la Corte de Thurn y Taxis. También tocó otros instrumentos como el violonchelo y el clarinete en la orquesta de Stuttgart.

CHARLES COCHEFER. Estudió la flauta en el Conservatorio de París, obteniendo el segundo premio en 1819.

ANTON EISER. Profesor de flauta del conservatorio de Praga. En 1832 será primer flauta de la orquesta de Gratz y más tarde lo será del Teatro de Praga. Publicó algunas obras para flauta.

JEAN FRANÇOIS LAHOU, Estudió en el Conservatorio de París entre 1815 y 1818, mientras ocupó la plaza de flautista en la orquesta del Teatro Odeón de la misma ciudad. Marchó luego a Holanda para dirigir la banda del 9º Regimiento. Fue solista del Teatro Real de Bruselas entre 1822 y 1837. Entre 1833 y 1842 fue profesor del conservatorio de Bruselas, donde enseñó exclusivamente el sistema de flauta de ocho llaves. Le sucedió en el puesto de profesor su alumno Demeur. Otros alumnos destacados fueron, Aerts, Derudder, Leonard y Sax. También escribió un concierto flauta, tres dúos  y numerosas fantasías y arias.

ABEL SICCAMA. Fue un flautista aficionado, ya que su trabajo principal era de profesor de lengua. En 1841 comenzó con la mufactura de flautas, concibiendo un sistema de flauta cromática sin llaves, que no tuvo mayor trascendencia. Más tarde fabricó otro modelo que exhibió en la Exposición de Londres de 1851. Fue el modelo llamado "Diatónico", obtuvo gran aceptación por parte de los flautistas Pratten y Richardson, aunque pronto quedó en el olvido por ser superior el sistema de Boehm con las sucesivas mejoras. Víctor Mahillon Fabricó en Bruselas sus modelos gacia 1850. En 1847, Siccama publicó en Londres, el libro Theory of the new Patent Diatonic Flute.

HACE 175 AÑOS (1825)
Nacen

PRIMO AGERO Y AMATEY, FELICIANO, Nació el 1-6-1825.Comenzó con la música como niño de coro de la iglesia Colegiata de San Ildefonso con la gratificación de tres reales diarios. Aprendió el canto llano, solfeo y latín. Desde 1839 hasta fin de 1841 marchó con su familia a Valladolid donde continuó el solfeo con el presbítero Damián Lucas, primer violín de la iglesia catedral y principió el estudio del piano con el organista de la catedral José María Méndez. En 1842 pasó a Madrid junto a su madre que era por entonces viuda y a la que mantenía. Desde 1842 hasta 1850 continuó Feliciano los estudios en el Conservatorio de Madrid, dedicándose con preferencia al estudio del piano y a la flauta bajo la dirección de Magín Jardín, en cuya clase llegó a ser suplente de su maestro en ausencias y enfermedades de éste, así en el solfeo que aprendían en la misma, como en el expresado instrumento, tomando parte como primer flauta en todas las funciones que por aquel entonces se daban en el citado establecimiento, como también en la grande y aristocrática sociedad artística y literaria del Liceo. Después estuvo de primer flauta en el Teatro de Variedades, continuando al propio tiempo los estudios de piano y de armonía con Antonio Aguado y Antonio María Alvarez Bedesktain. Por Real Orden de 24-1-1860 fue nombrado profesor interino de solfeo general en el Conservatorio por fallecimiento del Sr. Castellano (ver 22 enero, tomo I, Saldoni) con 4.000 reales anuales y que obtuvo en propiedad el 8-3-1860 con 6.000 reales. En 1879 estaba de excedente en el propio Conservatorio.

Fallecen

BECQUIE, J.M. (ver en 1800)
En San Benito de Bagues fallece CARLOS MASFERRER, flautista que fue fraile. Había nacido en 1753.

JOHANN NEPOMUK CAPELLER. Fue guitarrista y flautista de la Corte en Munich hasta comienzos del siglo XX. Fue diseñador de la llave  Do#-Re que se accionaba con el primer dedo de la mano derecha. Inventó la embocadura afinable,  mencionado por C. M. von Weber en 1811, año que comenzó a dar clases a Th. Boehm. Compuso seis cuartetos para flauta, violín, tenor y chelo, cuartetos para dos flautas guitarra y chelo.

HACE 150 AÑOS (1850)
Nacen

JUAN AYNÉ. Nacido en Cataluña hacia 1850, posiblemente Tarragona, fue fabricante de instrumentos, editor y almacenista de música, cuyos negocios se iniciaron en 1870 con la apertura en Barcelona (calle de Fernando VII, número 53) de un establecimiento.

FRANÇOIS ANTHONI. Estudió en el conservatorio de Bruselas, obteniendo el primer premio en 1866. En 1889 sucedió a  M. Dumon en el conservatorio de Bruselas, convirtiéndose en profesor titular del mismo hasta su fallecimiento en 1907.
Fallecen

PAUL HIPPOLYTE CAMUS. Ingresó en el conservatorio de París en 1796. En  1806 estudió con Wunderlich. En 1813 abandona París para evitar ser incorporado a filas. En 1819 regresa para ocupar la plaza de flautista de del teatro de Porte de St. Martin, habiendo estudiado por esos años con Joao Parado (que fuera asimismo maestro de Ribas). También perteneció a la Orquesta de la Opera alemana e italiana en el Odeon de Paris en 1824. En 1836 adopta el sistema de Boehm con la llave de Sol # abierta, cambiando posteriormente al modelo de Dorus, que la tenía cerrada. Realizó numerosas visitas a Inglaterra como concertista y en 1845 lo hizo como superintendente de la producción de flautas sistema Boehm de la firma T. Prowse. También dedicado a la composición, escribió numerosas piezas para la flauta, además de un método: Méthode pour la Flûte Boehm, publicado en Francia en 1839 y que fue traducido al inglés en 1849. Sus obras para flauta fueron editadas por Carli (París), Pacini (París),  Petit (París), Pleyel (París) y Ricordi (Milán).

HACE 100 AÑOS (1900)
Fallecen

FAUSTINO ECHEVARRÍA, Madrileño, fue grabador de música cuyo establecimiento estuvo activo entre 1853 y 1900. Fue el calcógrafo más importante en España de la segunda mitad del siglo. Trabajó pra N. Toledo, Casimiro Martín y los periódicos El Artista y la Gaceta Musical de Madrid. Hacia 1870 inició una  fructífera colaboración con A. Romero y Andía.

KARL DOPPLER, Hermano de Franz.  Fue Maestro de Capilla de en la Corte de Stuttgart entre 1865 y 1898. Compuso óperas, ballets y música para flauta.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Rescatamos del pasado... (pág.19)
Por Redacción.

ARMONIPATIA. LAS FARMACIAS MUSICALES, FONOGRAFÍA MÉDICA.
La Ilustración Musical Hispano-americana. Año IV, nº 88, Barcelona, 15 de septiembre de 1891, pág, 624

Acaba de aparecer otra nueva escuela. Después de los alópatas y los homeópatas tenemos ahora otros: los armonípatas ó harmonípatas, es decir, con h o sin ella, como ustedes quieran.
Un canónigo inglés acaba de desarrollar en un periódico de medicina, la idea de un instituto musical terapéutico, en que se enseñe el arte de aliviar las enfermedades de nuestros conciudadanos por medio de sostenidos y bemoles convenientemente combinados.
En efecto; el sabio en cuestión ha descubierto que la música obra fuertemente sobre el organismo.
Y,  esto es incontestable. Diez minutos de música clásica bastan para producirnos jaqueca a los ignorantones que no     gustamos mas que de lo ligero y aumentando la dosis, es posible hasta que nos ataque el mal de San Vito.
Cinco minutos de esos cilindros que pasean por las calles muchos vagos que no hallan mejor profesión que la de dedicarse a músicos ambulantes, transforman en energúmeno capaz de hacer cualquier cosa, al hombre mas pacífico de costumbres y de temperamento mas apacible, y el que esto escribe ha observado mil ocasiones, por desdicha suya, que le atacaban estremecimientos nerviosos nada mas que al oír el primer preludio de un flautín que acostumbraba tocar un ciego que tenía el mal gusto de situarse precisamente al pie de un balcón todas las noches. Afortunadamente los vecinos no eran muy amantes de dar limosna ni al lucero del alba, y el ciego fue a situar sus reales a otra parte.
Como se ve, pues, la música produce sus efectos, y desde luego no es uno de esos remedios de que dice uno:
-Si no hace provecho, tampoco hace daño.
Pero sí hay que administrarla convenientemente.
Hay solos de violoncello como dosis de hipecacuana, que pueden, según sean, mas ó menos fuertes o mas o menos a propósito, ayudar al organismo humano a recobrar la salud o perjudicarle terriblemente. Los médicos lo afirman y no hay que dudarlo: ciertos remedios que le quitan una enfermedad a una persona, se la producen a otra, por muy sana que esté.
Así, pues, algunas notas agudas de clarinete calman también un dolor de muelas; pero producen seguramente una rabiosa jaqueca en una cabeza sana.
Por ejemplo, para curar el insomnio, el buen canónigo inglés recomienda “un dúo de soprano y de contralto, con acompañamiento de violín”, —pero es indudable que si se tratase de esa manera a un hombre que tuviese un sueño regular, no le dejarían cerrar los ojos por cierto.
De suerte que se requiere mucha prudencia. Por tal motivo el inventor reclama que se establezca un instituto en que se forme una agrupación de doctorcillos armonípatas, que atiendan a los enfermos según todas las reglas.
Al mismo tiempo se fundaran también forzosamente farmacias especiales, es decir, musicales, que serán oficinas del todo nuevas; en su trastienda, en vez de drogas, habrá algunos ejecutantes prontos a distribuir los remedios.
Entra, por ejemplo, un caballero.
-Deseo diez minutos de trombón concentrado para una neuralgia. ¿Cuánto vale?
¿Trombón puro?
-Sí, sin ninguna adición de clarinete. -Treinta y siete centavos... le van a servir a usted al punto.
Con solo ver las recetas, adivinará al punto el farmacéutico de qué enfermedad padece su cliente.
Por ejemplo:
Andantino en si bemol mayor.
Coro,  ..........      5 minutos Tambora  ........      1 minuto Contrabajo .......     7 minutos
Tómese tres veces al día bien mezclado. ¡Diantre! exclamará el especialista, usted tiene solitaria!
Para las personas, que no puedan salir de sus casas, se fabricaran placas fonográficas que se enviarán a domicilio, convenientemente preparadas, según la receta.

Si la humanidad sufre, no será por cierto porque le falten medios de curarse.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
COMENTARIOS SOBRE LIBROS, PARTITURAS Y DISCOS (PÁG. 21)

Chacona de la Partita nº2 para cuatro Flautas.
Arreglo para cuatro flautas traveseras:  Antonio Arias
Ed. Real Musical
 
La escritura polifónica de las Sonatas y Partitas para violín solo de J.S. BACH sugiere la posibilidad de individualizar las voces. Así, los acordes que en las cuatro cuerdas del violín resultan arpegiados se convierten en acordes de duración real. Entre estas páginas excepcionales, la Chacona de la Partita nº2 se destaca por su profundidad y por la  riqueza de su inspiración.
Aunque ningún arreglo pueda compararse al original, la belleza de la obra ha inspirado versiones para piano (J. Brahms y F. Busoni), violin y piano (R. Schumann  y F. Mendelssohn), guitarra (A. Segovia), o flauta (F. Bellon).

  El cuarteto de flautas no solo aporta una nueva visión de la obra, sino que permite mantener la escritura muy cerca del original y además completar algún acorde que no estaba en el violín por razones técnicas. La cuarta flauta (en Sol) completa el cuarteto cumpliendo la función de la cuerda grave del violín. En la transcripción se ha procurado en todo momento un máximo respeto al texto original y a sus articulaciones. Excepcionalmente, se  proponen pequeñas diferencias en ellas y se ha completado algún acorde. En las partes de flautas en Do, aparece algún Si grave que puede tocarse si se dispone de pata de Si. De no ser así, no se tocará dicha nota, que de todos modos será tocada por la cuarta flauta. El pasaje de los compases 156 a 168 se ha adjudicado a la flauta en Sol por razones de unidad. No obstante, los compases 158-159 pueden ser tocados por la flauta 3 si fuera necesario.

 Los matices, ausentes en el original, se dejan a la libertad de los intérpretes. Igualmente, conforme a la costumbre en la música barroca, se pueden hacer trinos en las cadencias de fin de frase.
 Se sugiere también una posible ejecución en coro de flautas, determinado además        períodos de tutti y de soli.
  El presente trabajo está dedicado a la memoria de mi padre, que me hizo amar a  Bach y me enseñó a reflexionar acerca de su interpretación.
 
 

-------------------------------------------------------------------------------
 
 

COMENTARIOS  SOBRE EL DISCO
MUSICA ESPAÑOLA PARA FLAUTA DEL SIGLO XIX
Joaquín  Gericó y Francisco Javier López: Flautas
David Hurtado: Piano
Sello: Piccolo  PCES007

Bajo el título de Colección de música española para flauta del siglo XIX, el sello discográfico “PICCOLO” en colaboración con los catedráticos de flauta Joaquín Gericó y Francisco Javier López, presentan una serie compuesta por obras  para flauta rescatadas del olvido, tras años de investigación en España y otros países de la Comunidad Europea.
Dejando aparte la abundante producción de arreglos de óperas, zarzuelas, y  otras obras de menor significación —aunque no por ello de menor valor artístico— y, que a buen seguro no se dejarán de registrar en un futuro no muy lejano, hemos centrado el trabajo en aquellas piezas originales de compositores que a nuestro juicio son representativos del patrimonio musical para Flauta del siglo XIX en España, seleccionándose por bloques algunas de las obras más características.

En este primer disco dedicado a la música para flauta y piano, hacemos especial mención a la figura de Joaquín Valverde Durán, por lo que incluimos además la obra  El Recreo, dúos para dos flautas que impregnan de sabor castizo las formas musicales más populares de la segunda mitad del siglo XIX.

Joaquín Valverde Durán, compositor, flautista y director, nació en Badajoz el 27 de febrero de 1846. En 1851, con sólo seis años, formó parte como flautín de la banda militar del regimiento Valencia de Madrid y  en 1859, con trece recién cumplidos, trabajó contratado en la orquesta del Teatro del Príncipe de Madrid. Ingresó en el Conservatorio de Madrid en 1863 para estudiar flauta con el muy prestigioso catedrático Pedro Sarmiento Verdejo, obteniendo el primer premio de flauta en 1867 y otro primero de composición en 1870. En 1871 obtuvo un premio de la Sociedad Fomento de las Bellas Artes por su sinfonía Batilo y es nombrado director de orquesta del Teatro Español, continuando con la dirección de orquestas hasta 1889. En 1872 comienza su relación de amistad con Federico Chueca. En 1874  publicó los ocho Estudios Melódicos  para flauta, que dedicados a Pedro Sarmiento y editados por Romero,  estuvieron en el programa de estudios del Conservatorio de Madrid (denominado en ese momento Escuela Nacional de Música) como texto oficial. En 1875 nace su hijo "Quinito" (Joaquín Valverde San Juan, famoso por el género chico) y publica los treinta Preludios ad libitum para flauta dedicados a Gonzalo Saavedra y Cueto, Marqués de Bogaraya, editados asimismo por el omnipresente Antonio Romero y Andía.
En 1882, al fallecer Pedro Sarmiento, opositó sin éxito a la cátedra de flauta de la Escuela Nacional de Música. Fruto de tal experiencia fue el libro publicado en Madrid en 1886 por tipografías Sucesores de Rivadeneyra,  La Flauta. Su Historia, su Estudio, en cuyo extenso prólogo  da cuenta de las múltiples anomalías en que se vio envuelta la oposición.
La revista La España Musical en su número 4 del año I, Madrid, 28 de diciembre de 1886, sección "variedades", insertó el siguiente comentario.
 
 "... Con el título de la flauta, su historia y su estudio, acaba de publicar el distinguido maestro D. Joaquín Valverde un libro elegantemente impreso por los sucesores de Rivadeneyra, y dedicado a su entrañable amigo el popular maestro Chueca. Empieza dando una explicación sobre las causas que han originado la publicación del libro que son las de dar cuenta de las oposiciones para profesor de flauta, verificadas en 1882, en las que el autor tomó parte. La parte instructiva del libro no puede ser más amena y agradable, en ella da cuenta del origen de la flauta, su historia, sus transformaciones y reformas, y en fin, cuantas mejoras se han introducido en el referido instrumento hasta el día. Por último, propone  un plan completo de enseñanza, haciendo un programa detallado a las obras que, a su juicio debe estudiar el alumno..."

Este interesante libro ha sido reeditado por los Conservatorios Superiores de Sevilla y Madrid con la revisión y comentarios de Joaquín Gericó y Francisco Javier López.
En 1896 compartió con Chueca la cruz de segunda clase del mérito militar que les fueron concedidas por el gobierno por la "marcha" de Cádiz.
Su relieve principal está en el cultivo de la música de teatro. Escribió unas treinta zarzuelas y colaboró con otros compositores como Bretón y su propio hijo. Destacamos como más populares, La Gran Vía (1886) y Agua, azucarillos y aguardiente.  Falleció en Madrid el 17de marzo de 1910.

Pieza nº 1: HANDICAP.  Antonio Seirietz y Barbán

 El Galop para flauta y pianoforte Handicap, dedicado al "Excelentísimo Señor Don Gonzalo Saavedra y Cueto", Marqués de Bogaraya (París1831-Madrid1899), es un claro ejemplo del tipo de música descriptiva tan en boga a mediados del siglo XIX, con la que se intenta imitar todo lo que rodea al hombre, saliéndose del contexto habitual (naturaleza, sentimientos, emociones, etc.), pasando a narrar situaciones como la marcha de un tren o esta misma carrera de caballos que relata Handicap. Antonio Seirietz, plasmó de forma graciosa y muy acertada las vicisitudes por las que atraviesa el desarrollo de una emocionante carrera de caballos desde el principio hasta su fin.

Pieza nº 2:  ALBORADA. Constantino de Sidorowitch

 Como casi todas las piezas que conforman este disco, también Alborada para flauta con acompañamiento de piano, fue dedicada en su día al ilustre flautista aficionado Sr. Marqués de Bogaraya , flauta honorario de la Real Capilla de Música de Madrid nombrado por Real Orden de 24 de Julio de 1879 y persona muy influyente en el panorama musical del último tercio de siglo, contribuyendo de manera decisiva a la adopción del sistema Boehm en España. Formaba dúo con el flautista Eusebio González Val y era amigo personal del rey  Alfonso XII, siendo alcalde de Madrid entre 1884 y 1885.
 Sidorowitch, que como otros tantos italianos de su época se  afincaron en España por motivos políticos y que nunca regresaron, para vivir definitivamente en  nuestro país, fue nombrado profesor honorífico de la Escuela Nacional de Música el 23 de febrero de 1880. Esta pequeña obra es de carácter marcadamente romántico, tranquilo y sosegado. Compuesta en 1873, permite a la flauta expresarse con todo su atractivo lírico, dándonos muestra de la elegancia y cortesía en boga por esos años y la del propio compositor. Fue editada por Antonio Romero con el número de plancha A.R. 2772.

Pieza nº 3: SOLO DE FAGOT.  Joaquín Valverde Durán

 Arreglado para flauta con acompañamiento de piano por el propio Valverde, fue compuesta por éste para ejecutarse a primera vista en las oposiciones a la cátedra de fagot de la Escuela Nacional de Música en 1873, en las cuales formaba parte del tribunal en calidad de secretario. Consta de dos tiempos, Andante  y Allegro animato, ya que lo habitual para este tipo de pruebas era escribir un tiempo lento y otro rápido. Antonio Romero editó la partitura en 1874 con el número de plancha A.R. 3052, encontrándose a la venta en su almacén de la Calle  Preciados  de Madrid al precio de 20 reales.

Pieza nº 4:  FRAGMENTO ELEGÍACO. Joaquín Valverde Durán

 El 23 de enero de 1886, la Asociación  de Profesores de Música y Aficionados que presidía Antonio Romero y Andía, regaló a la reina María Cristina de Ausburgo-Lorena un libro con 52 pequeñas piezas escritas expresamente por los compositores más representativos de la época, con motivo del fallecimiento de Alfonso XII:

  “ La Asociación de Profesores de Música y Aficionados representada por los que tienen el honor de suscribir esta manifestación, viene en su nombre y en el del Arte español á ofrecer respetuosamente a V.M. con el presente modesto libro, la expresión de su más profundo dolor y el tributo de su adhesión inquebrantable, como débil consuelo de la tristísima pérdida que llora España á par de V.M. dirigiendo al propio tiempo fervientes súplicas á Dios para que le otorgue inefable resignación y la felicidad posible, en unión de sus Augustas Hijas y de toda la Real Familia.
  Dígnese V.M. aceptar con benevolencia este sincero homenaje de lealtad y compasión y Dios guarde muchos años la preciosa vida de V.M. para bien de la Monarquía”.

Firmaban los compositores, Antonio Romero y Andía, Justo Blasco, Tomás Bretón, Antonio Oliveres, Dámaso Zabalza, Mariano Martín Salazar, Juan Cantó y Antonio López Almagro.
Con el número 47 del índice, aparece Fragmento Elegíaco para flauta y piano de Joaquín Valverde. Durante los primeros meses de este año, Romero empezó a organizar conciertos con el fin de estrenar dichas obras, cuando llevaban ofrecidos dos conciertos, la muerte de Antonio Romero supuso la paralización de los mismos. Se habían estrenado algo más de veinte obras, sin  que la pieza de Valverde pasara por el escenario, y ya no tendría oportunidad de ser presentada al público. Hoy tenemos la satisfacción de sacarla a la luz tras ciento quince  años adormecida entre cajas y archivos, para deleite de flautistas y amantes de la música en general.

Pieza nº 5: EL RECREO. Joaquín Valverde Durán

 El álbum de seis piezas de baile arregladas para dos flautas El Recreo es una interesante "suite" de breves piezas, del tipo de música de baile y de salón muy populares en España. Los nombres de las mismas poseen un añadido descriptivo como, Reincidencia; Proemio; En el Redil; Inés; Por el Talle y A Escape, que son, vals, polka, mazurka, schotis, habanera y galop. Fue editada por Romero y Marzo en 1878 con el número de plancha 5180, estando disponible a la venta en versión para dos flautas (versión que hoy presentamos) al precio de 24 reales, y para flauta sola a 12 reales.

Pieza nº 6:  PEQUEÑO SOLO DE CONCIERTO. Francisco González Maestre

 El Pequeño Solo de Concierto para flauta con acompañamiento de piano, pieza que consta de tres tiempos enlazados entre sí, fue publicada en 1879 por Pascual  S. González. Más tarde fue difundida para los aficionados en la revista La España Musical el 21 de agosto de 1887.
Está  dedicada al Marqués de Bogaraya  con quien coincidió en la Real Capilla y con el que le unía una gran amistad que había cultivado ya con éxito su padre Eusebio González.
FRANCISCO GONZALEZ MAESTRE nació en Madrid en 1862, estudió con su padre obteniendo primeros premios en la Escuela Nacional de Música en donde le sustituyó por oposición, siendo profesor desde 1887 hasta 1931. Asimismo perteneció a la Real Capilla entre 1879 y 1931. Fue presidente fundador de la Orquesta Sinfónica de Madrid (orquesta Arbós) de la cual era flauta solista, también fue solista de la Sociedad de Conciertos y primer flauta del Teatro Real.  Publicó además, Veinte Ejercicios para la Flauta sistema Boehm (1889) y Método Elemental para Flauta sistema Boehm, con una tabla de posiciones para la flauta de cinco llaves. También mencionaremos, Teatro Real, Historia Viva 1878-1901 (reeditado por Mundimúsica en 1991), en donde recoge las óperas que se ejecutaron junto a datos como nombres de artistas, ensayos, sueldos etc.  Falleció en Madrid en 1942.

Pieza nº 7:  SOLO EN DO MENOR. Emilio Arrieta Correra

Este solo para flauta con acompañamiento de piano, fue compuesto para la lectura de repente en los ejercicios de oposición a la cátedra de flauta vacante en la Escuela Nacional de Música y Declamación en 1882 por su director en esta  época Emilio Arrieta y, curiosamente no fue utilizado para tal fin al no poder verificarse los ejercicios correspondientes el día designado, por enfermedad de uno de los miembros del tribunal. El Solo  se sustituyó por otro que compuso también el propio Arrieta,  dedicado --— como otras tantas piezas escritas para flauta—  al Marqués de Bogaraya que formaba parte del tribunal. Fue editado por Romero con el número de plancha 5967 y se comercializó al precio de 7 pesetas.
Emilio Arrieta (Puente la Reina 1821-Madrid1894), autor de las óperas Ildegonda, El Dominó Azul, La Conquista de Granada, El Grumete y Marina entre otras, nació en el seno de una familia humilde. Pasó largos años en Italia donde se formó musicalmente gracias en parte al apoyo del conde de Litta. De vuelta a España fue profesor de canto de Isabel II, lo que le facilitó en gran medida situarse entre lo más selecto de la sociedad madrileña de mediados de siglo, relacionándose tanto con la clase política y aristocrática como con la  intelectual. Intervino en la comisión que incluyó la Sección de Música en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Fue director del Conservatorio de Madrid e hizo adoptar el diapasón normal para todos los instrumentos.  Entre óperas y zarzuelas escribió unas ciento cincuenta obras, a las que habría que añadir las compuestas para instrumentos. Discípulos suyos fueron Chapí, Bretón, Serrano y Marqués, entre los más prestigiosos.

Pieza nº 8:  SOLO EN SI BEMOL MAYOR. Emilio Arrieta Correra

La partitura de este solo llevaba la siguiente nota a pie de página:
 
 “Este es el segundo solo compuesto para el mismo acto habiéndose retirado el primero por haber manifestado uno de los opositores recelo de que alguno de los contrincantes pudiese tener conocimiento de él”.

Fue interpretado a primera vista el 30 de octubre de 1882 por los opositores Joaquín Valverde Durán, Eusebio González Val (que consiguió la plaza), Gregorio Torres y Pérez y Joaquín González Chausa. Al igual que el anterior fue dedicado al Marqués de Bogaraya, y editado por Antonio Romero con el número de plancha 5982, vendiéndose al precio de 8 pesetas.

Los dos solos son de estructura similar, atendiendo al prototipo de ejercicio de repente. Constan de un pequeño tiempo lento y otro rápido, con la única diferencia de que el Solo en  Si b. empieza con un Allegro Moderato, intercala el tempo lento y retoma el primer tiempo para acabar.